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Amortizar Hipoteca o Invertir: ¿Qué es mejor en 2026?
Es la pregunta del millón para cualquier propietario en España que consigue ahorrar un dinero extra a final de mes: ¿Qué hago con estos ahorros? ¿Amortizo hipoteca para quitarme deudas o lo invierto para sacarle rentabilidad?
En 2026, el escenario ha cambiado. Con los tipos de interés estabilizándose tras la montaña rusa de los últimos años y el mercado de valores ofreciendo nuevas oportunidades, la respuesta no es tan simple como “depende”.
En esta guía, vamos a analizar los números, la fiscalidad y, lo más importante, tu tranquilidad mental para que tomes la mejor decisión financiera.
El dilema matemático: Interés vs. Rentabilidad
La regla básica es sencilla: Si la rentabilidad que obtienes por tu dinero es mayor que el interés que pagas por tu deuda, matemáticamente te compensa invertir.
1. El coste de tu hipoteca (Euríbor + Diferencial)
Lo primero que debes mirar es cuánto te cuesta tu dinero prestado.
- Hipoteca Fija: Si firmaste una hipoteca a tipo fijo hace años al 1% o 1,5%, ¡felicidades! Tienes dinero “gratis” en comparación con la inflación actual. En este caso, casi siempre compensará invertir.
- Hipoteca Variable: Si tu hipoteca depende del Euríbor, revisa tu última cuota. En 2026, el Euríbor se mueve en rangos que hacen que el coste de tu deuda pueda rondar el 3% - 4%. Aquí la decisión está más reñida.
2. La rentabilidad de tus inversiones
Por otro lado, ¿qué retorno puedes esperar de tus inversiones?
- Cuentas Remuneradas y Depósitos: Ofrecen seguridad, pero su rentabilidad (en torno al 2% - 3%) puede ser inferior al coste de tu hipoteca variable.
- Fondos Indexados (S&P 500 / MSCI World): Históricamente, ofrecen un retorno anualizado del 7% - 10% a largo plazo. Si tu hipoteca te cuesta un 3% y la bolsa te da un 8%, ganas un 5% de diferencia (spread) a tu favor.
El factor fiscal: Hacienda somos todos (y tu hipoteca también)
En España, la fiscalidad juega un papel crucial que a menudo ignoramos en la ecuación.
¿Compraste tu vivienda habitual antes de 2013?
Si la respuesta es SÍ, tienes un “comodín” muy valioso: la Deducción por Inversión en Vivienda Habitual.
- Puedes deducirte un 15% de lo que pagues de hipoteca (cuotas + amortización anticipada) hasta un máximo de 9.040€ por titular.
- Esto significa que Hacienda te devuelve hasta 1.356€ al año.
- Estrategia: En este caso, suele ser muy rentable amortizar hipoteca hasta llegar al tope de los 9.040€ anuales, ya que ese 15% de rentabilidad fiscal “garantizada” es difícil de batir en el mercado sin asumir riesgos altos.
Si compraste después de 2013, esta deducción estatal no aplica (aunque revisa las deducciones autonómicas de tu comunidad, por si acaso).
Amortizar cuota vs. Amortizar plazo
Si decides amortizar, te enfrentarás a otra duda: ¿qué es mejor, reducir cuota o reducir plazo?
Reducir Plazo (La opción financiera inteligente)
Al acortar la vida del préstamo, pagas intereses durante menos tiempo. El ahorro total de intereses es mucho mayor. Es la opción matemáticamente óptima.
Reducir Cuota (La opción de la tranquilidad)
Si vas un poco justo cada mes, bajar la cuota te da “oxígeno” y liquidez mensual inmediata. Financieramente ahorras menos intereses que reduciendo plazo, pero mejoras tu flujo de caja mensual.
El factor psicológico: Tu tranquilidad vale dinero
No todo son números en Excel. Hay un factor intangible: la sensación de libertad.
- Perfil Conservador: Si tener deudas no te deja dormir, amortizar te dará una paz mental que ninguna rentabilidad bursátil puede igualar. Vivir sin hipoteca es un grado de libertad financiera enorme.
- Perfil Inversor: Si te sientes cómodo con cierto riesgo y entiendes que tener una deuda al 2% mientras tus inversiones crecen al 7% es un buen negocio, mantén la hipoteca y haz crecer tu patrimonio.
Ejemplo Práctico
Imagina que tienes 10.000€ ahorrados.
- Hipoteca: Te queda por pagar al 3,5% de interés.
- Inversión: Cartera indexada con rentabilidad esperada del 7%.
Opción A (Amortizar): Te ahorras el 3,5% de interés sobre esos 10.000€. Es un retorno seguro y garantizado. Opción B (Invertir): Ganas un 7% potencial. Si restas la inflación y los impuestos sobre beneficios (19%-23%), la rentabilidad neta puede rondar el 4-5%.
La diferencia es positiva a favor de la inversión, pero asumes el riesgo de que la bolsa baje ese año. ¿Te compensa ese riesgo por un 1-2% extra de rentabilidad?
Conclusión: ¿Qué hago entonces?
- Si compraste antes de 2013: Prioriza amortizar hasta los 9.040€ para aprovechar la deducción fiscal del 15%. El resto, inviértelo.
- Si tu hipoteca es a tipo fijo bajo (< 2%): No amortices. Invertir es matemáticamente superior.
- Si los tipos están altos (> 4%): Considera amortizar para obtener una rentabilidad segura equivalente a ese interés, especialmente si eres conservador.
- Si buscas libertad: Amortizar plazo acelera el día en que tu casa sea 100% tuya.
La mejor decisión es aquella que te permite dormir tranquilo por las noches mientras tu patrimonio crece de forma sostenible.
Nota: La información aquí presentada es meramente educativa y no constituye asesoramiento financiero.